Beymar, perdió sus piernas; trabaja en cruceros de Coatzacoalcos pidiendo dinero

Sufrió un accidente de ferrocarril a los cinco años cuando veía un partido de futbol

Valeria Sánchez Mendoza/Latidos del sur

“Y el vagón pegó con otro que estaba ahí, ya tenía rato estacionado en ese instante yo fui el primero en donde se encontraba el furgón que pegó con el otro, pues fue a mí que me agarró primero, ya no pude tirarme, porque nunca pensé que llegaría de ese lado y como tenía cinco años, ¿Cómo iba yo a pensar en eso?” relató Beymar Ruiz Villalobos, quien pide dinero en la avenida Zaragoza en el centro de Coatzacoalcos.

Este hombre de 39 años, sufrió un accidente a la edad de cinco años, que le dejó una discapacidad de por vida: perdió ambas piernas.

El accidente

Todo comenzó entre el 1987, cuando Beymar y su papá fueron a ver un partido de futbol, esa mañana parecía como cualquier otra, ambos disfrutaban del juego, sin saber que su vida estaría a punto de cambiar para siempre.

Ellos se posicionaron cerca de unas vías en el kilómetro cinco para observar el partido.

“Los sábados y domingos hacían eventos de futbol y venían equipos de otro lado y hacían los partidos ahí y ese día, un domingo, fuimos a ver un juego de futbol donde venían unos tíos de mi papá”, platicó.

De pronto un maquinista cometió un error en su trabajo, provocando una tragedia que llevaría a Beymar perder sus piernas.

“Como a él le gusta el futbol lo acompañé ese día, era temprano, eran como las 11:30 de la mañana, a un maquinista se le escapó un vagón, no lo conectó bien en donde van conectados y la máquina le dio un empuje y se fue solo, pegó con otro que estaba al lado de nosotros”, expresó con nostalgia.

Esta negligencia tendría graves consecuencias para Beymar, quien se encontraba cerca del lugar de la tragedia.

“Primero era yo, que estaba sentado en la vía, ya de ahí era mi papá, ya de ahí seguía otra familia de los jugadores que se encontraban al lado de nosotros ahí sentados, nadie pensó que se iba a hacer movimiento ese día”, relató.

Fue el orden en el que todos se habían posicionado en aquel desgarrador evento.

Lo peor de toda esta situación, es que nadie tomó responsabilidad por aquel incidente que le había costado la habilidad de caminar a tan solo un niño de cinco años en aquel entonces.

“En ese tiempo decían que todo era de gobierno y si yo quería reclamar que fuéramos a México, todo quedó archivado aquí nada más, en la policía federal”, narró.

Recordó con tristeza como un día que se suponía debía ser uno en el que pudiera divertirse acabó convirtiéndose en el día en que parte de su cuerpo fue mutilado.

 “Todos estábamos distraídos, nadie pensó que era de ese lado porque también la maquina estaba haciendo ruido del otro lado moviendo los vagones”, fue lo que Beymar dijo respecto a lo sorpresivo que aquel incidente había sido tanto para él y su familia.

Dificultades

Desde aquel día y conforme crecía, Beymar tuvo que ingeniárselas para poder seguir adelante por si solo y superar aquella adversidad que le había marcado la vida.

“Siempre me he transportado en taxi, porque como me he movido con las manos no necesito que me acompañe alguien o algo, ya estoy acostumbrado siempre a salir solo”, comentó.

Lamentablemente, aquellos viajes no serían sencillos, puesto a que no muchos taxistas se atreven a agarrar a una persona con una discapacidad como la que Beymar tiene.

“A veces se ponen chocantes, no quieren agarrar a uno, ni al bueno a veces quieren agarrar, afirmó.

Además de que el hecho de trasladarse tendría sus obstáculos más allá de los límites físicos, pues él ha sentido pena cuando se desplaza de un lado a otro con personas que no lo conocen.

“Cuando viajó se me hace más difícil, se me hace más penoso” platicó Beymar.

Apoyo

El gobierno municipal había dejado de lado por mucho tiempo a Beymar, no solo a la hora de darle justicia cuando el incidente inicialmente ocurrió, sino que además se le negó por mucho tiempo el apoyo que necesitaba, luchó por recibir ayuda y solo recibió negativas y abandono de las autoridades del Ayuntamiento de Coatzacoalcos.

 “Ya después que entró el señor Obrador fue que empezaron a darme ayuda, porque metía yo papeles al Palacio y como estaban los del PRI nunca me hicieron caso”, externó Beymar.

La pensión del Gobierno Federal que Beymar recibe es de 3 mil 200 pesos cada dos meses, lo que le ayuda a a poder sustentarse. Por otro lado, el joven solo cuenta con sus padres; no está casado ni tiene hijos.

“Los que me apoyan ahorita son mi papá y mi mamá nada más”, explicó el hombre.

Salir adelante

Beymar sale cada día a buscar dinero en la calle Zaragoza para poder mantenerse, lugar en el que es bien conocido por otros individuos que se ven en la necesidad de pedir dinero igual que él.

“Ahorita ya no mido la hora, salgo cuando yo quiero”, admitió el joven.

Salir adelante no ha sido sencillo para él, sin embargo, ha buscado la forma de seguir enfrentando las dificultades con mucha determinación.

“Uno a veces se desanima, se vuelve a animar, a veces uno quisiera ya no estar aquí, pero uno tiene que estar siguiendo la vida porque no queda de otra”, externó.

Además de dejar de lado la tristeza, Beymar también ha tenido que enfrentar discriminación por su discapacidad, no obstante, él ha sacado fuerzas para dejar de lado los malos comentarios y los abusos que ha llegado a sufrir por ciertas personas.

“A veces quieren hacer de menos a uno, a veces quieren propasarse con uno, pero yo nunca me he dejado”, concluyó.

Latidos del Sur

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