Misión Europa Clipper logró capturar impactantes fotos del Cometa 3I/ATLAS
Esto permitió estudiar la composición del cometa con instrumentos diseñados para analizar luz visible al ojo humano
Cortesía de Fabian Pamplona/Diario del Istmo

El cometa interestelar 3I/ATLAS es una reliquia espacial que tendría una antigüedad incluso mayor que el Sol y hoy ofrece a los científicos una ventana directa al pasado del universo.
Debido a lo anterior, ha sido tema de conversación durante meses recientes. No obstante, en las últimas horas fue fotografiada la sonda Europa Clipper de la Nasa mientras efectuaba su recorrido interplanetario.
Esto permitió estudiar la composición del cometa con instrumentos diseñados para analizar luz visible al ojo humano.
Cabe destacar que, los astrónomos identificaron al cometa 3I/ATLAS en julio de 2025 durante un programa de vigilancia de objetos cercanos a la Tierra. Poco después confirmaron que su trayectoria no corresponde a ningún cuerpo originado alrededor del Sol.
Los cálculos señalan que este viajero espacial podría haberse formado hace unos 7 mil millones de años en otro sistema estelar, lo que lo convierte en uno de los objetos más antiguos jamás detectados en movimiento por nuestro entorno planetario.
La misión Europa Clipper fue lanzada en 2024 con la finalidad de explorar Europa, una luna de Júpiter que podría esconder un océano bajo su superficie. No obstante, antes de llegar a su último destino, la nave ya está haciendo observaciones científicas de alto valor.
La captura fue efectuada con un espectógrafo ultravioleta, un instrumento con la capacidad de detectar gases y partículas que no se aprecian en imágenes convencionales. La observación se extendió a lo largo de varias horas, permitiendo analizar la nube de material que rodea al cometa.
En diciembre de 2025, el cometa efectuó un acercamiento controlado a la Tierra sin representar ningún peligro. Desde entonces sigue alejándose del Sol, perdiendo brillo de manera progresiva.
En marzo de 2026 pasará cerca de Júpiter, donde la intensa gravedad del planeta podría alterar levemente su trayectoria antes de que siga su viaje eterno en el espacio profundo.