Nos sigue haciendo falta Roxana: exigen justicia en Acayucan
La última vez que tuvo contacto con su madre fue para decirle que se encontraba bien y que regresaría al día siguiente. Desde entonces, no volvió a saberse de ella
Cortesía de Alejandro Ceja/Diario del Istmo

Se cumplieron tres años de la desaparición de Roxana de la Cruz Ortiz, joven acayuqueña vista por última vez en el municipio de Tierra Blanca, Veracruz, sin que hasta la fecha exista un solo avance sustancial por parte de las autoridades encargadas de su búsqueda.
A tres años de distancia, el caso permanece estancado, mientras que la familia continúa enfrentando —según denuncia— la indiferencia de autoridades estatales, municipales y federales, situación que ha profundizado el desgaste emocional y físico de su madre, doña Sandra Ortiz Carrera.
Vía telefónica, la madre de Roxana describió el escenario que vive hoy, tras años de insistencia sin respuesta:
“Todo es desgastante. Las autoridades no hacen nada; hoy solo me avoco a mi fe, a mi salud y a cuidar de su pequeño”.
Como se ha informado oportunamente a través de Imagen del Golfo, de la Cruz Ortiz desapareció el 8 de febrero de 2023, luego de acudir a una fiesta de cumpleaños en una localidad de Tierra Blanca. La joven madre de familia salió acompañada de unas amigas, quienes la habrían recogido a bordo de una camioneta Mazda frente a la plaza comercial La Florida, a un costado de la carretera Transístmica, en la zona conurbada de Acayucan.
La última vez que tuvo contacto con su madre fue para decirle que se encontraba bien y que regresaría al día siguiente. Desde entonces, no volvió a saberse de ella.
Durante estos tres años, la señora Sandra Ortiz ha denunciado que la carpeta de investigación ha sido trasladada de una fiscalía a otra, sin resultados concretos ni información clara sobre el paradero de su hija, pese a que —asegura— existen datos, testimonios y diligencias iniciales que no han sido debidamente agotadas.
“La han traído de Fiscalía en Fiscalía, pero no me dicen nada importante”, ha señalado en distintas ocasiones, al acusar que la búsqueda real nunca se ha realizado conforme a lo que marcan los protocolos.
La falta de respuesta institucional, afirma, no solo ha sido a nivel estatal. También ha intentado, sin éxito, ser escuchada por autoridades federales, quedándose —dice— con oficios en mano y sin atención alguna.
Mientras tanto, el paso del tiempo ha obligado a la madre de Roxana a priorizar su salud y el cuidado del hijo de la joven desaparecida, quien hoy crece en medio de la ausencia y la incertidumbre.
A tres años de su desaparición, Roxana sigue sin ser localizada, y su familia continúa esperando, sosteniéndose en la fe y en la esperanza, mientras la justicia —acusan— permanece inmóvil.
Porque, como en cientos y miles de casos similares en todo el país, una madre, un hijo y una familia entera siguen esperando, con una sola exigencia: que Roxana vuelva a casa.