La historia de Apolinar, repartidor de app que con bicicleta y bajo el sol cumple entregas en Coatzacoalcos
A diferencia de la mayoría de quienes se dedican a este oficio y cuentan con motocicleta, Apolinar es el único en la ciudad que realiza sus recorridos en bicicleta
Cortesía de Julio Escobar Escobar/Diario del Istmo

Con más de cinco años de experiencia como repartidor en la plataforma de Rappi, Apolinar Bernardino Calixto se volvió viral tras ser captado caminando bajo los intensos rayos del sol, con su mochila térmica al hombro, para cumplir con la entrega de un pedido en Coatzacoalcos.
A diferencia de la mayoría de quienes se dedican a este oficio y cuentan con motocicleta, Apolinar es el único en la ciudad que realiza sus recorridos en bicicleta.
Sin embargo, tras sufrir una falla mecánica, se vio obligado a completar una entrega a pie, sin importar la distancia, con tal de no incumplir con el servicio.
“Mi trabajo requiere llevar alimentos a domicilio, a la gente que pide comida por la plataforma de Rappi; yo voy a las tiendas, recojo los pedidos y los llevo a entrega a domicilio; solo cuento con una bicicleta, con eso me muevo para entregar los pedidos”, comentó.
UNA RUPTURA FAMILIAR LO LLEVÓ A COMENZAR DE CERO
Originario de la comunidad Cuauhtémoc, en el municipio de Jesús Carranza, llegó a Coatzacoalcos en busca de mejores oportunidades laborales y del respaldo de sus familiares.
Vivió varios años en la Ciudad de México por cuestiones de trabajo; no obstante, tras la ruptura de su matrimonio decidió regresar al sur de Veracruz para comenzar de nuevo.
Encontró en el reparto a domicilio una forma de salir adelante y sanar emocionalmente tras su separación.
“Viví mucho tiempo en la Ciudad de México por cuestiones de trabajo, pues me regresé, tuve una ruptura familiar, me divorcié y ya no podía estar allá; para no cometer alguna tontería, sanar las heridas, alejarme un poco, por eso me vine para acá, porque acá tengo familia en Coatzacoalcos”, explicó.
EN SU BICICLETA RECORRE HASTA 8 KILÓMETROS PARA ENTREGAR UN PEDIDO
A sus 40 años, señaló que disfruta su trabajo porque le permite organizar su propio tiempo y aceptar los pedidos disponibles; sin embargo, reconoció que las distancias han aumentado y, en ocasiones, debe recorrer trayectos de hasta ocho kilómetros en bicicleta para concretar una entrega.
“Este trabajo me gusta, porque estamos libres del tiempo, no nos presionan, trabajamos el tiempo que nosotros requerimos; no ganamos ni tan bien ni tan mal, pero sacamos para el sustento del hogar y de la familia. Últimamente me han estado haciendo pedidos de entrega muy lejos, de 7 u 8 kilómetros en bicicleta y a veces es un poco complicado llegar en tiempo y forma por la distancia”, expresó.
LOS AUTOMOVILISTAS NO LO RESPETAN
Actualmente reside en la colonia Esperanza Azcón, en Coatzacoalcos. Su jornada laboral inicia a las 9:00 horas y concluye alrededor de las 20:00 horas, ya que por la noche —aseguró— incrementan los riesgos, debido a que algunos automovilistas no respetan a los ciclistas, situación que incluso le ha provocado caídas y lesiones.
Recordó que el pasado domingo fue captado por el fotoperiodista Carlos Heredia mientras caminaba por la zona de Las Palmitas. Ese día su bicicleta se ponchó cuando tenía un pedido de la tienda Chedraui, por lo que decidió completar la entrega a pie para evitar una penalización en la aplicación.
“El domingo tuve un incidente, se me ponchó la bicicleta y tenía pedido del Chedraui; por tal motivo, para que no me cobraran el pedido, me vi en la necesidad de ir a entregar el pedido caminando, cuando fui captado por el Diario del Istmo”, dijo.
Cada mañana se reúne con otros repartidores a la altura de la gasolinera ubicada al interior de un supermercado en la zona de El Palmar, donde inicia su jornada laboral y donde, afirma, se ha ganado el aprecio de varios jóvenes que también forman parte de la plataforma.
Para quienes deseen contratar directamente su servicio de reparto, Apolinar puso a disposición el número telefónico 5573685511.