Casa de la Cultura de Coatzacoalcos busca rescatar el interés juvenil ante la baja demanda
Se debe acudir a las escuelas para atraer a las nuevas generaciones
Valeria Sánchez Mendoza/Latidos del sur
La Casa de la Cultura, fundada en 1989 según el Sistema de Información Cultural (SIC), ha ofrecido desde su creación todo tipo de apoyo para el desarrollo cultural de la ciudad de Coatzacoalcos.
Esta asociación brinda capacitación en los talleres de pintura, danza, teatro, música y literatura a cualquiera que busque aprender esas disciplinas.

Lamentablemente, en los últimos años ha aumentado el desinterés hacia las actividades culturales por parte de los jóvenes, la subdirectora de la Casa de la Cultura, Ana Dayci González Fernández, afirmó que la institución ha recibido poca demanda generando que los miembros tengan que asistir directamente a los establecimientos educativos o a la dirección de educación en el municipio con el objetivo de atraer más chicos.
Sin embargo, el interés por ciertos aspectos culturales aún sigue vivo en la ciudad, manifestándose en aquellos que desean aprender las artes que la institución ofrece.
Cuanto interés hay por el arte:
Los aspectos culturales han enfrentado un descenso en el interés de los jóvenes generando la necesidad de la intervención de la Casa de la Cultura para despertar el amor de las nuevas generaciones hacia todo aquello que la Casa de la Cultura tiene por ofrecer.
“Es un poquito complicado porque tenemos que hacer labor, a veces tenemos que acudir a las escuelas o directamente pedírselo a las instituciones educativas diciéndoles que a cambio de un punto tienen que venir a alguna actividad artística o algún curso”, explicó.
Se ha contado con el apoyo de las instituciones educativas y el municipio para invitar y atraer jóvenes a los eventos que se ofrecen.
“Es poca la demanda que tenemos de jóvenes por eso tenemos que acudir a las instituciones educativas o en este caso a la dirección de educación en el municipio, ellos se encargan de girar las instrucciones, en este caso, o las invitaciones a las instituciones educativas para que nos manden a los jóvenes a los eventos”, evidenció.
No obstante, en estas generaciones aún existen personas que son atraídas hacia la cultura sin necesidad de intervención externa.
“Algunos vienen por su propio pie, no es obligatorio, pero de esa manera involucramos a los jóvenes porque nos cuesta un poco de trabajo que se acerquen a los talleres, a las actividades artísticas”, aclaró.
Aunque la cantidad es considerable, aún se busca que las personas se integren en las actividades
“Por lo menos un 50 por ciento de la población juvenil está interesada en actividades culturales y ese es nuestro objetivo, nuestro plan a futuro de que los chicos se involucren más, pero también depende de los padres, que desde casa les inculquen a los hijos una actividad artística, por lo menos, en su vida”, comunicó.
Que ofrece la Casa de la Cultura:
Se ofrecen diversas actividades y eventos realizados con dedicación para fortalecer el arte en los estudiantes asistentes.
“Tenemos actividades como pintura, música, danza y teatro, aparte tenemos eventos que realizamos en coordinación con nuestros talleristas, en este caso, en el área de música, el maestro Magdiel, que se encarga de dotar de conocimientos a los alumnos; el mismo arma pequeños ensambles de música y de orquesta”, afirmó.
Se profundiza en las ramas seleccionadas ya que cada una tiene un sinfín de partes y actividades.
Desde exposiciones de fotografía, pintura, escultura; abarca muchas áreas la parte cultural, presentaciones de libros, danzas artísticas como ballet, folclore, danza contemporánea, música; recitales, ensambles, bohemias, es un sin número de actividades.
Además la institución está equipada en todo momento, con el objeto de que las clases y los eventos presentados puedan fortalecer de mejor manera los conocimientos de sus estudiantes.
“Ellos mismos se capacitan y se presentan en un auditorio con el que contamos en la casa de la cultura y es abierto al público”, expuso.
Cabe añadir que la institución está dispuesta a recibir a cualquier tipo de persona que desee aprender y/o compartir algún talento relacionado a la cultura.
“La casa de la cultura está abierta a cualquier persona que tenga una habilidad artística, ellos vienen, nos proponen sus proyectos y si están dentro de nuestros estándares, y reglamento, hacemos por ellos lo que requieran”, aclaró.
Se proporciona a los asistentes todo aquello que permita explotar su potencial y brindar eventos de calidad.
“Equipo de sonido, iluminación, les armamos literalmente el evento dándoles el espacio, sillas, aire acondicionado, todo lo que conlleva hacer un evento, nosotros se lo realizamos de esa manera estamos apoyando al artista”, comentó.
La institución está abierta a cualquier tipo de persona y, sobre todo, a apoyar a los asistentes con cualquiera propuesta que estos tengan.
“Nosotros brindamos el espacio gratis, todas las actividades que hacemos aquí tienen que ser gratuitas porque nosotros como institución les estamos abriendo las puertas para que vengan y hagan sus propuestas y a cambio nosotros les dotamos de nuestros recursos” explicó.

El apoyo entre la Casa de la Cultura con los asistentes es de ambas partes, donde los estudiantes reciben la capacitación necesaria mientras brindan el apoyo necesario a la institución.
“Es mutuo en este caso, en un futuro ellos tienen que apoyar a la institución, venir a hacer propuestas como de algún curso, taller; pero también tiene que ser gratuito para nuestra misma comunidad”, argumentó.
Además del apoyo del alumnado, se cuenta con el del municipio, quienes proveen el equipamiento necesario.
“Con el municipio de Coatzacoalcos que ellos nos provengan de equipo que no tenemos aquí en Casa de Cultura, vamos y los solicitamos al municipio y él se encarga de dotarnos”, difundió.
Un ejemplo, es el apoyo que se brinda a las clases de música.
“Damos instrumentos desde piano, violín, teclado”, dijo.
Las clases de guitarra:
Una de las clases proporcionadas son las de guitarra, en la cual el maestro José Magdiel Cruz Santiago busca reforzar el amor de los muchachos por el instrumento.
“Nosotros procuramos que de entrada no pierdan el gusto y que el contacto con el instrumento sea lo más ameno posible”,añadió.
El maestro se ajusta ante las necesidades y niveles de cada estudiante para que el aprendizaje sea disfrutable
“De acuerdo a la necesidad de cada alumno se va adaptando el sistema o la metodología, originalmente buscamos que los alumnos no pierdan el gusto, porque si alguien desea aprender, un instrumento en este caso, es porque le nace, tiene la curiosidad y emocionalmente se siente bien”, anunció.

Conforme se encuentren avances en el alumnado se va aumentando la dificultad y los conocimientos.
“Gradualmente vamos ajustando, de acuerdo al nivel avance, el de dificultad, y que se vea notorio en cierta manera”, aclaró.
Los repertorios seleccionados van variando de acuerdo a la capacidad que tenga el estudiante en ese momento.
“Si nos referimos a un nivel específico de aprendizaje, de un grado elemental a mayor se van escogiendo de acuerdo a las habilidades que cada uno tenga, también tiene que ver con edades, si son muy niños tiene que escogerse un repertorio afín, no muy largo, tampoco muy complicado, pero si ya son intérpretes o alumnos más avanzados ya se recomiendan autores con mayor exigencia”, expresó.
Lucha contra la presión:
Para el maestro Magdiel es importante que los estudiantes se relajen para poder desempeñarse correctamente en el aprendizaje.
“Lo principal que hay que hacer es relajarse, no acercarse a el instrumento con rigidez; mantenerse relajado, que el cuerpo, la musculatura este muy relajada e ir trabajando de forma gradual, lento, para que conforme vayamos avanzando ir desarrollando habilidad”, expresó.
Es indispensable que los jóvenes puedan liberarse de la presión para disfrutar de las clases y aprender de manera óptima.
“No solamente en la música sino en todos los aspectos, algo que está muy al borde es la frustración, muchos alumnos no toleran el equivocarse se frustran a la primera y son demasiado exigentes con ellos mismos, lo que he aprendido es a bajar el ritmo de exigencia, irlos acompañando de acuerdo a su propio nivel de aprendizaje a velocidad de ellos mismos”, decretó.
El maestro Magdiel ha buscado empatizar con sus estudiantes, enfrentando juntos los retos presentados en cada clase.
“Mucha paciencia, tolerancia y empatía, porque no sabemos que situaciones internas traiga cada uno de ellos, uno tiene que brindar cierto acompañamiento psicoemocional para que ellos puedan afrontar esos retos, principalmente emocionales que son a los que uno se enfrenta, en esta época es muy común eso que los alumnos se llegan a frustrar”, declaró.
Con los aprendizajes proporcionados, los jóvenes deben aprender a derrotar su miedo al público y tocar ante él.
“En los talleres que nosotros damos es parte de la formación que los alumnos, independientemente de lo que aprendan en clases, puedan exponerlo ante un público y eso va fortaleciendo tanto el aprendizaje como la autoestima y la seguridad en ellos mismos” enunció.
El maestro Magdiel reconoció la importancia de que los alumnos avancen a sus propios ritmos y no se comparen.
“Lo principal que yo les digo a mis alumnos es que no se comparen, no se pongan a competir con otros, sí, que tengan ciertas referencias pero que no haya un punto de comparación, porque hay diferentes ámbitos, los cuales intervienen en el proceso de aprendizaje y cada alumno va a su propio ritmo, sí, tiene que llegar un momento en el que todos puedan desarrollar la misma capacidad, pero no todos al mismo tiempo”, comentó.
Es importante que los padres se comuniquen con sus hijos para que el aprendizaje sea aprovechado en su totalidad.
“Es importante que ellos sepan en que momento van sus hijos y que desde casa nos estén apoyando, es un trabajo totalmente en equipo que hacemos aquí entre las tres partes; maestro, alumno y padres de familia”, justificó.
Como se desarrollan las clases:
Al momento de aprender las notas, es necesario el saber el trasfondo detrás de cada obra artística, para poder personalizarla e interpretarla.
“Tiene que tenerse un contexto acerca de la obra, nombre del autor, la época, el trasfondo histórico y cuestiones sociales del compositor, cuál era su intención al componer la melodía, cual es el enfoque”, declaró.
Es significativo que los jóvenes aprendan a escuchar para apreciar y tocar de mejor manera la música.
“Para todo estudiante de música el oído es fundamental, porque la música no se aprecia si no es por el oído, entonces es lo principal. Uno tiene que aprender a desarrollar esa agudeza auditiva, no solamente para escuchar las notas, la afinación o desafinación; sino también para apreciar la música en general”, razonó.
Por otro lado, es indispensable que los muchachos escuchen música en general.
“Si los alumnos tienen gusto por algún estilo musical en específico, los motivo a que sigan escuchando música y, sobre todo, vean algunos conciertos”, exhortó.
También es necesario conocer a la guitarra y tocarla para adquirir conocimientos.
“Otra cosa que recomiendo es la exploración del instrumento, no propiamente enfocarnos en lo que pasa en la lección como tal, sino a veces tener momentos de exploración, que jueguen un poquito con su instrumento, que experimenten como suena, en este caso la guitarra”,aconsejó.
En las clases se busca alcanzar los distintos objetivos de cada oyente, por lo que se realizan diagnósticos acerca de los gustos y motivaciones de cada persona, así como que tan dispuestos estarían por aprender y variar sus gustos.
“De esa manera vamos buscando estrategias para que ellos puedan integrarse a lo que estamos haciendo, hacer trabajo en equipo que es lo que estamos buscando; que se integren, que socialicen, que vayan desarrollando esa socialización en general porque también vinimos a compartir, a aprender de otros, a convivir”, externó.
El maestro Magdiel reconoció la importancia del instrumento en la población porteña y lo adentrada que esta esa cultura de la ciudad.
“En Coatzacoalcos, en toda la región sur y en todo el país en general la guitarra es un instrumento casi obligado, casi todas las familias tienen una guitarra, es parte de nuestras raíces, de la herencia cultural por lo que todas las personas conocen el instrumento y en algún momento alguien ha intentado aprenderla”, anunció.
Como lo viven los estudiantes:
Rodrigo Verdejo Domínguez, es un alumno que asiste a las clases desde hace un año y en las oportunidades que sus padres le otorgaron ha encontrado la motivación para desempeñarse con el instrumento.
“Viendo videos en internet, mis padres me dieron la oportunidad de comprarme una guitarra y eso me motivo mucho de meterme a esto de la música”, relató.

La guitarra le ha hecho experimentar emociones positivas despertando su pasión.
“Es una sensación muy bonita, siento mucha alegría, satisfacción, felicidad”, exclamó.
Sin embargo, en el aprendizaje ha tenido algunos retos que con esfuerzo ha podido superar
“El aprender acordes, las notas musicales, coordinar los brazos; más que nada las posiciones, como tienen que van las manos y es cuestión de práctica, ir lento para posteriormente hacerlo al ritmo de la música o como se debe de tocar una canción”, analizó.
Más allá de los conocimientos otorgados por el maestro, Rodrigo ha buscado desarrollarse fuera de las clases.
“Me preparo practicando lo que aquí el maestro nos enseña y a veces viendo videos en YouTube de cómo es algún acorde, como tienen que ir los dedos colocados, cual es la posición correcta”, comentó.
Rodrigo también ha aprendido a repartir su tiempo.
“Yo ocupo un tiempo, por ejemplo, una hora para ciertas cosas y una hora al día le dedico a la guitarra”, externó.
Lo que más ha atraído a Rodrigo a las clases es la variedad de canciones que las clases tienen por ofrecer.
“Vemos muchos géneros de música como de navidad, día de muertos, del amor y la amistad”, compartió.
Las clases le han permitido tocar muchos géneros y expandir su repertorio.
“He aprendido a tocar muchos tipos de géneros musicales como las rancheras, las de boleros y muchas más”, contó.
En las clases él ha adquirido bastantes conocimientos.
“Nos explica como son los ritmos de las canciones, las notas, los acordes, nos explica con paciencia, cuáles son esas canciones, que tipo de géneros musicales”, dijo.
Algo que le ha gustado es que las clases le permiten compartir sus canciones con sus seres queridos.
“Es muy bonito que los familiares y amigos estén contentos y cantándole las canciones que a ellos les agrade”, explicó.
Otro de los lados positivos es que ha podido tocar canciones que le gustan y conocer algunas nuevas
“Toco canciones que para mí son de mi agrado y si no son de mi agrado intento que me gusten”, platicó.
Ha generado planes para el futuro como es aprender el rock and roll y meterse a coros.
“Intentar meterme a un grupo musical, principalmente, a lo mejor al del coro de una iglesia y posiblemente en parques exhibir lo que he aprendido con la guitarra”, pronunció.
Él invita a que las personas se aferren al instrumento y busquen seguir mejorando.
“Que se aferre, es muy bonito y es poco a poco, no todo es de un día para otro, sí se requiere mucho esfuerzo, dedicación y mucha paciencia” concluyó.