Estas son las leches para niños que ponen en riesgo su salud, según investigación de Profeco
El estudio detectó productos con exceso de azúcar, etiquetado engañoso e incluso bebidas que no son realmente leche
Cortesía de Alejandra Velázquez Guzmán/Diario del Istmo

La Procuraduría Federal del Consumidor encendió las alertas tras revelar irregularidades en diversas leches saborizadas dirigidas a niñas y niños, algunas de las cuales podrían representar un riesgo para la salud por su alto contenido de azúcares y fallas en su etiquetado.
El análisis, publicado en la Revista del Consumidor de abril de 2026, evaluó un total de 32 productos disponibles en el mercado mexicano, incluyendo sabores como chocolate, fresa y vainilla, así como versiones deslactosadas.
Entre los principales hallazgos, la dependencia detectó que al menos 12 productos presentan irregularidades, ya sea por contener más azúcar del que declaran o por no cumplir con las características necesarias para ser considerados leche.
Exceso de azúcar: el principal riesgo
Uno de los puntos más preocupantes del estudio es el alto contenido de azúcares en varias marcas, lo que puede contribuir al desarrollo de problemas como obesidad infantil, diabetes y caries.
De acuerdo con los resultados, algunas de las leches con mayor contenido de azúcar por cada 100 mililitros son:
- Sello Rojo Tikito (fresa): 14.6 g
- Sello Rojo Tikito (vainilla): 14.4 g
- Bimbo Leche Nito (chocolate): 13.7 g
- Vaca Blanca (fresa): 12.1 g
- Vaca Blanca (vainilla): 11.0 g

Estas cantidades superan ampliamente los niveles recomendados para el consumo infantil, especialmente si se consideran las porciones completas de los envases.
Productos que engañan en su etiqueta
El estudio también evidenció que varias marcas declaran menos azúcar del que realmente contienen, lo que representa una falta a la veracidad de la información nutrimental.
Por ejemplo, algunos productos indican tener alrededor de 4.6 gramos de azúcar, pero en realidad contienen hasta más del doble, lo que puede inducir a error a padres de familia al momento de elegir opciones aparentemente “más saludables”.
No todas son realmente leche
Otro hallazgo relevante es que algunas bebidas comercializadas como “leche saborizada” en realidad contienen grasa vegetal en lugar de grasa láctea, por lo que técnicamente no deberían denominarse como leche.
Este tipo de prácticas no solo confunden al consumidor, sino que también pueden afectar el valor nutricional del producto, al sustituir componentes naturales por otros de menor calidad.

¿Qué recomienda Profeco?
Ante estos resultados, la Profeco recomendó a los consumidores revisar cuidadosamente el etiquetado frontal, especialmente los sellos de advertencia por exceso de azúcares, grasas o calorías.
También sugirió moderar el consumo de este tipo de bebidas y optar por alternativas más saludables, como leche natural o productos con menor contenido de azúcares añadidos.

Un llamado a la alimentación consciente
El estudio pone sobre la mesa la importancia de una alimentación informada, especialmente en el caso de niñas y niños, quienes son más vulnerables a los efectos de una dieta alta en azúcares.
Más allá de las marcas específicas, el llamado de las autoridades es claro: revisar lo que consumen los menores y evitar productos que, bajo una apariencia atractiva, pueden tener un impacto negativo en su salud a largo plazo.
