Gerardo Mérida Sánchez acepta cooperar en EU: ¿qué pasará con Rubén Rocha Moya?
El exsecretario de Seguridad de Sinaloa negocia con el Departamento de Justicia de EU. Su testimonio como testigo cooperante podría destapar la red de corrupción que vincula al gobernador Rubén Rocha Moya con el Cártel de Sinaloa. Descubre cómo este giro cambia el tablero político hoy
Cortesía de Irene Alarcón/Diario del Istmo

Gerardo Mérida Sánchez, quien fuera el máximo responsable de la seguridad en Sinaloa, ha dado un giro radical a su situación legal. Tras entregarse voluntariamente en la frontera de Arizona el pasado 11 de mayo, el exfuncionario fue trasladado a Nueva York.
Allí, ante la Corte del Distrito Sur, se declaró “no culpable” de los cargos de narcotráfico. Sin embargo, fuentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos confirman que ya inició negociaciones para convertirse en testigo cooperante.
Este movimiento estratégico busca evitar una condena perpetua a cambio de entregar información de alto nivel. ¿El objetivo principal? Revelar los presuntos nexos entre el crimen organizado y la cúpula política sinaloense.
¿Por qué está en la mira Rubén Rocha Moya?
La cooperación de Mérida Sánchez es una bomba de tiempo para el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya. Según las acusaciones formales, altos funcionarios estatales habrían recibido sobornos mensuales de 100 mil dólares.
A cambio de este dinero, presuntamente facilitaban las operaciones de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa. Mérida Sánchez habría alertado sobre redadas a laboratorios de fentanilo, permitiendo a los criminales escapar a tiempo.
Si el exsecretario aporta pruebas contundentes, el gobierno estadounidense podría emitir nuevas órdenes de aprehensión y acelerar los procesos de extradición contra Rocha Moya y otros excolaboradores.
El futuro del exjefe de seguridad
Actualmente, Mérida Sánchez permanece bajo custodia en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Su próxima audiencia está programada para el 1 de junio, fecha en la que se evaluará la veracidad de su información.
Si las autoridades estadounidenses validan sus pruebas, el exfuncionario podría recibir protección especial. Mientras tanto, el silencio en el entorno de Rocha Moya alimenta las especulaciones sobre el impacto inminente de estas revelaciones.