Cáncer de páncreas: ¿cómo funciona la píldora que prolonga la vida de pacientes?
Un ensayo clínico internacional demuestra que el fármaco experimental daraxonrasib extiende significativamente la vida de pacientes con tumores metastásicos, marcando un hito oncológico
Cortesía de Omar Bretón/Diario del Istmo

El cáncer de páncreas tiene una tasa de supervivencia a cinco años del 13 %. Sin embargo, un nuevo fármaco experimental acaba de ofrecer la primera señal real de que eso podría cambiar. Los resultados de un reciente ensayo clínico internacional han demostrado que una terapia oral es capaz de extender de manera significativa la vida de los pacientes que padecen esta enfermedad en etapas avanzadas.
El medicamento en cuestión, denominado daraxonrasib, ha sido desarrollado por la compañía biotecnológica Revolution Medicines. Se trata de una píldora que se administra una vez al día y que ha sido diseñada específicamente para atacar las mutaciones del gen KRAS. Esta alteración genética es la responsable de impulsar el crecimiento descontrolado de las células tumorales en más del 90 % de los casos de cáncer pancreático, una diana que durante décadas fue considerada inabordable por la ciencia médica.
Los hallazgos de este avance científico fueron presentados con gran expectación durante la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), celebrada en la ciudad de Chicago. De manera simultánea, los datos del estudio se publicaron en la prestigiosa revista científica The New England Journal of Medicine, consolidando la validez de una investigación que ha involucrado a cientos de pacientes en Estados Unidos, Europa y Japón.
Resultados clínicos sin precedentes
El ensayo clínico de fase III incluyó a 501 pacientes con cáncer de páncreas metastásico que ya habían dejado de responder a los tratamientos convencionales. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: uno recibió la nueva píldora experimental, mientras que el otro continuó con los ciclos estándar de quimioterapia.
Las cifras revelaron una diferencia notable en la evolución de la enfermedad. Los pacientes tratados con daraxonrasib alcanzaron una supervivencia media de 13,2 meses, en marcado contraste con los 6,7 meses que registraron aquellos sometidos a la quimioterapia tradicional. Este resultado se traduce en una reducción del 60 % en el riesgo de muerte.
Además de prolongar la vida, el fármaco demostró ser superior en el control del crecimiento tumoral. El tiempo que tardó el cáncer en volver a progresar se extendió a 7,2 meses con la nueva terapia, duplicando los 3,6 meses observados en el grupo de control. Asimismo, un 33 % de los pacientes experimentó una reducción objetiva del tamaño de sus tumores.
Un cambio de paradigma en la oncología
El doctor Zev Wainberg, investigador de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y codirector del ensayo, destacó la magnitud de este descubrimiento. Según el especialista, observar este nivel de beneficio en un estudio aleatorizado representa un verdadero cambio de paradigma para una enfermedad que históricamente ha carecido de opciones terapéuticas eficaces.
Por su parte, expertos independientes al estudio han coincidido en que, si bien la píldora no constituye una cura definitiva para la fase metastásica, sí marca un hito al demostrar que es posible inhibir con éxito múltiples variantes de la mutación KRAS. Los pacientes también reportaron una mejora sustancial en su calidad de vida, con una notable disminución del dolor asociado a la patología.
Ante la contundencia de los datos, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ya le ha otorgado al daraxonrasib la designación de Terapia Innovadora. Este estatus permitirá acelerar su proceso de revisión regulatoria, abriendo la puerta para que miles de pacientes puedan acceder en un futuro cercano a este prometedor tratamiento.