Hay alerta por El Niño, meteorólogos dicen cuándo será posible conocer su intensidad
Especialistas advierten que las condiciones para el desarrollo del fenómeno de El Niño continúan fortaleciéndose en el océano Pacífico
Cortesía de Diario del Istmo

El fenómeno climático de El Niño podría regresar durante los próximos meses, según las más recientes proyecciones de organismos meteorológicos internacionales. Aunque los indicadores oceánicos y atmosféricos muestran una tendencia cada vez más favorable para su formación, los expertos consideran que todavía es prematuro determinar la intensidad que alcanzará este evento.
De acuerdo con análisis difundidos por especialistas en meteorología, las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial continúan aumentando y se acercan a los umbrales necesarios para declarar oficialmente la presencia de El Niño. Sin embargo, los modelos climáticos aún presentan diferencias respecto a la magnitud que podría alcanzar el fenómeno durante el segundo semestre del año.
Los meteorólogos explican que la incertidumbre es común durante esta etapa de transición, ya que el comportamiento de la atmósfera y el océano debe consolidarse durante varias semanas antes de ofrecer pronósticos más precisos sobre la evolución del evento.
¿Cuándo se conocerá la intensidad de El Niño?
Los expertos consideran que entre finales de junio y principios de agosto podrían existir suficientes datos para establecer con mayor certeza si El Niño será débil, moderado o fuerte. Durante ese periodo se espera que los principales centros internacionales de monitoreo climático actualicen sus proyecciones con un mayor nivel de confianza.
Actualmente, organismos como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la Organización Meteorológica Mundial mantienen vigilancia permanente sobre las condiciones del Pacífico tropical, una región clave para la evolución de este fenómeno climático.
La intensidad de El Niño es un factor determinante porque influye directamente en el comportamiento de lluvias, temperaturas, sequías y ciclones tropicales en distintas partes del mundo. Un evento fuerte suele generar impactos más notorios tanto en América como en Asia y Oceanía.
Posibles efectos en México y Veracruz
En México, El Niño puede modificar significativamente los patrones climáticos. Históricamente, algunos eventos han estado asociados con un aumento de lluvias en ciertas regiones del norte y centro del país, así como con cambios en la actividad de ciclones tropicales en los océanos Atlántico y Pacífico.
Para Veracruz, los efectos pueden variar dependiendo de la intensidad y duración del fenómeno. Especialistas señalan que algunos episodios de El Niño han favorecido periodos más lluviosos durante determinadas épocas del año, mientras que otros han provocado alteraciones en la distribución habitual de las precipitaciones.
Las autoridades meteorológicas mexicanas han indicado que aún es temprano para anticipar impactos específicos a nivel estatal, por lo que recomiendan seguir los reportes oficiales conforme avance la temporada de lluvias y ciclones tropicales.
Vigilancia internacional ante un fenómeno de alcance global
El Niño forma parte del ciclo climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), considerado uno de los principales reguladores del clima global. Cuando se presenta, puede influir en fenómenos extremos como inundaciones, olas de calor, sequías prolongadas e incluso afectar la producción agrícola en diversas regiones del planeta.
Durante los últimos meses, los científicos han observado un debilitamiento de las condiciones neutrales que prevalecían en el Pacífico, lo que ha incrementado la probabilidad de transición hacia una fase cálida del ENOS en la segunda mitad de 2026.
Mientras continúan los monitoreos, los especialistas coinciden en que las próximas semanas serán decisivas para confirmar la evolución del fenómeno. Será entonces cuando se pueda conocer con mayor precisión si el próximo episodio de El Niño tendrá una intensidad moderada o si existe el potencial para convertirse en uno de los eventos climáticos más relevantes de los últimos años.