Historia LGBT en México: seis figuras que rompieron barreras ¿quiénes fueron?
Artistas, activistas, intelectuales y figuras públicas han contribuido a transformar la percepción de la diversidad sexual en México. Su legado ayudó a abrir espacios de reconocimiento, derechos y visibilidad
Cortesía de Alejandra Velázquez Guzmán/Diario del Istmo

La historia de México no puede entenderse sin la contribución de personajes que, desde distintos ámbitos, desafiaron prejuicios y ampliaron los espacios de libertad para las personas de la diversidad sexual. Algunos lo hicieron a través del arte, otros desde el activismo o la política, pero todos dejaron una huella que continúa influyendo en la sociedad mexicana.
Aunque las expresiones de diversidad sexual han existido desde tiempos prehispánicos, fue durante los siglos XIX, XX y XXI cuando varias figuras comenzaron a ganar visibilidad pública y a convertirse en referentes de la comunidad LGBT.
Un legado que sigue creciendo
La historia LGBT en México está integrada por cientos de nombres que han contribuido desde la cultura, la ciencia, la política, el deporte y el activismo; las figuras aquí mencionadas representan momentos clave en la búsqueda de reconocimiento y derechos para millones de personas.
Sus historias reflejan cómo la diversidad sexual y de género ha formado parte de la construcción social y cultural del país, incluso en contextos donde la discriminación y los prejuicios parecían insuperables. Hoy, su legado continúa inspirando nuevas generaciones que buscan una sociedad más incluyente y respetuosa de la pluralidad.
1. Nancy Cárdenas: pionera del activismo LGBT mexicano

Cuando hablar públicamente sobre homosexualidad era considerado un tabú, Nancy Cárdenas decidió hacerlo frente a las cámaras de televisión. Escritora, actriz, directora teatral y activista, es reconocida como una de las fundadoras del movimiento moderno por los derechos de las personas homosexuales en México.
En la década de 1970 impulsó algunas de las primeras organizaciones de defensa de la diversidad sexual y participó en movilizaciones que sentaron las bases de la lucha por la igualdad.
2. Amaranta Gómez Regalado: diversidad y representación indígena

Originaria de Oaxaca, Amaranta Gómez Regalado se convirtió en una de las primeras mujeres muxes en alcanzar notoriedad nacional. Activista por los derechos de las personas indígenas y de la diversidad sexual, ha participado en organismos nacionales e internacionales relacionados con derechos humanos y salud pública.
Su trayectoria ha contribuido a visibilizar la riqueza cultural de las identidades de género existentes en comunidades indígenas del sur de México.
3. Salvador Novo: el escritor que desafió los prejuicios

Pocos personajes rompieron tantos moldes como el poeta, cronista y dramaturgo Salvador Novo. Integrante del grupo literario Los Contemporáneos, fue una de las primeras figuras públicas mexicanas en vivir abiertamente su homosexualidad en una época marcada por la intolerancia.
Su obra literaria y su presencia en la vida cultural del país lo convirtieron en un referente para generaciones posteriores de artistas y activistas.
4. Sor Juana Inés de la Cruz: una figura reinterpretada desde la diversidad

La vida de Sor Juana Inés de la Cruz sigue siendo objeto de análisis entre historiadores y especialistas. La profunda admiración y los poemas dedicados a la virreina María Luisa Manrique de Lara han llevado a diversos estudiosos a explorar la posibilidad de vínculos afectivos que hoy son leídos desde perspectivas de género y diversidad sexual.
5. Carlos Monsiváis: un aliado fundamental
Aunque Carlos Monsiváis nunca centró su figura pública en su orientación sexual, su trabajo periodístico y ensayístico ayudó a documentar y visibilizar las luchas de los movimientos sociales, incluido el movimiento LGBT.
El escritor defendió durante décadas causas relacionadas con los derechos humanos, la pluralidad y la inclusión, convirtiéndose en una de las voces intelectuales más influyentes del país.
6. Paola Buenrostro: un nombre que impulsó cambios legales

Aunque su historia está ligada a una tragedia, Paola Buenrostro se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos de las personas trans en México. Su asesinato en 2016 generó una ola de indignación que impulsó reformas y debates sobre el reconocimiento de los crímenes de odio y la protección jurídica de la población trans.
A partir de su caso surgieron iniciativas legales y movimientos ciudadanos que continúan exigiendo justicia e igualdad.