A un año y ocho meses del feminicidio de Noriko: “Ella ya sería una enfermera titulada”, afirma su madre en el 8M
El Panteón Jardín se convirtió en escenario de una dolorosa, pero firme exigencia de justicia
Cortesía de Irma Santander Vera/Diario del Istmo

Este 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, el Panteón Jardín de Coatzacoalcos se convirtió en escenario de una dolorosa, pero firme exigencia de justicia.
Acompañada de sus hijos, familiares y amigos cercanos, la señora Lisette Ruiz Granados acudió a la tumba donde descansan los restos de su hija, Noriko Dallana Quezada Ruiz, víctima de feminicidio el 19 de julio de 2024.
En la tumba de la joven se colocaron fotografías, sus flores favoritas, globos morados y blancos, además de cartulinas con mensajes como: “Tu nombre no se olvida, tu historia exige justicia”.
Lisette recordó que, de no haber ocurrido el crimen, su hija estaría cumpliendo uno de sus mayores sueños.
“Tendría 24 años, sería enfermera. Estaría trabajando ya, ella sería una enfermera profesional; solo le faltaba su título”, expresó.
A un año y ocho meses del crimen que conmocionó al sur de Veracruz, el dolor persiste y se intensifica al pensar en los proyectos que la joven dejó inconclusos.
“Hoy es un día para gritar justicia, exigir justicia para que ya no haya más feminicidios”, manifestó frente al sepulcro.
Para la familia Ruiz Granados, esta fecha no representa una celebración.
“No es una celebración, porque realmente no estamos celebrando nada. A Noriko la mataron”, sentenció.
La madre también confesó vivir con temor constante por la seguridad de su familia.
“Tengo miedo de que le vayan a hacer algo a mis hijos. Vivo con ese temor por una venganza”, admitió.
Asimismo, hizo un llamado a otras mujeres a denunciar cualquier signo de violencia y no guardar silencio.
El proceso jurídico: una sentencia en apelación y un juicio detenido
A pesar del tiempo transcurrido, el camino hacia la justicia presenta escenarios distintos para los dos hombres señalados por el feminicidio.
Luis Alfredo “N”, presunto autor material del crimen, fue detenido y posteriormente condenado a 70 años de prisión. Sin embargo, la defensa del sentenciado interpuso un recurso de apelación, por lo que la familia mantiene una lucha legal para evitar que la sentencia sea reducida o revocada.
Por otro lado, Gregorio “N”, presunto autor intelectual y exnovio de Noriko, enfrenta un proceso penal que permanece estancado en la etapa intermedia.
El avance hacia el juicio oral ha sido frenado por una serie de amparos promovidos por su defensa legal, lo que ha retrasado el desarrollo del caso.
“Queremos pedirles a los jueces que por favor resuelvan los amparos para poder seguir con el proceso. No podemos pasar a juicio por los recursos que tiene Gregorio ‘N’”, reclamó Lisette Ruiz.
El ataque que truncó su vocación
El ataque ocurrió la mañana del 19 de julio de 2024.
Noriko Dallana, quien se desempeñaba como pasante de enfermería, llegaba al Hospital General de Zona número 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coatzacoalcos para iniciar su jornada laboral.
Justo en el acceso al área de farmacia, sobre la avenida Román Marín, la joven fue emboscada y herida de gravedad por disparos de arma de fuego.
A pesar de que fue ingresada de inmediato al mismo hospital donde trabajaba y sometida a diversas intervenciones quirúrgicas, Noriko falleció un día después debido a la gravedad de las lesiones.
Las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) señalaron que el móvil del crimen fue de carácter pasional, apuntando a su expareja, Gregorio “N”, como el presunto responsable de planear el ataque ejecutado por Luis Alfredo “N”.