Cofepris advierte clausura a plantas purificadoras por alto riesgo sanitario
Estas inspecciones sanitarias permiten determinar el nivel de riesgo en el que operan los establecimientos mediante un sistema de puntuación
Cortesía de Julio Escobar Escobar/Diario del Istmo
Las plantas purificadoras de agua, tanto aquellas que operan sin fábrica de hielo como las que integran este proceso, enfrentan el riesgo de clausura inmediata si no cumplen con la evaluación de puntos críticos aplicada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
Estas inspecciones sanitarias permiten determinar el nivel de riesgo en el que operan los establecimientos mediante un sistema de puntuación que identifica posibles fallas en sus procesos, condiciones de higiene y control de calidad.
Rangos de riesgo y criterios de evaluación
De acuerdo con los criterios establecidos, las plantas purificadoras sin fábrica de hielo que obtienen entre 105 y 132 puntos son clasificadas en un rango de “muy alto riesgo”, lo que las coloca en una situación crítica frente a la normativa vigente y las expone a sanciones severas.
En contraste, aquellas que sí cuentan con fábrica de hielo manejan parámetros más estrictos. En estos casos, el nivel de “muy alto riesgo” se alcanza al registrar entre 125 y 156 puntos, debido a la complejidad adicional de sus procesos y al mayor riesgo de contaminación cruzada.
Los rangos intermedios también permiten dimensionar las condiciones de operación. Para plantas sin fábrica de hielo, una calificación de 77 a 104 puntos corresponde a “alto riesgo”; de 49 a 76 a “mediano riesgo”; y de 21 a 48 a “bajo riesgo”.
Por su parte, en establecimientos con fábrica de hielo, las escalas se distribuyen de la siguiente manera: de 92 a 125 puntos se ubican en “alto riesgo”; de 58 a 91 en “mediano riesgo”; y de 24 a 57 en “bajo riesgo”.
Riesgo de clausura y llamado a cumplir normas
Las autoridades sanitarias advierten que aquellos establecimientos que alcancen entre 132 y 156 puntos, en cualquiera de sus modalidades, podrían ser clausurados de manera inmediata, al representar un riesgo significativo para la salud pública y la calidad del agua o hielo que se distribuye.
Ante este panorama, se exhorta a los propietarios de plantas purificadoras y fábricas de hielo a reforzar sus protocolos de higiene, mantenimiento y control sanitario, con el objetivo de evitar sanciones y garantizar productos seguros para la población.