Conflicto por tapabacheros en Acayucan evidencia desempleo e histórico abandono de los accesos
Comerciantes de comida y vecinos del barrio Nuevo denunciaron afectaciones. Esa vía está dañada desde hace años, situación aprovechada por tapabacheros para autoemplearse
Cortesía de Alejandro Ceja/Diario del Istmo
Una problemática social mantiene inconformes a vecinos de la calle Melchor Ocampo, esquina con Riva Palacio, en el barrio Nuevo, donde inicia el bulevar que conecta Acayucan con el municipio de Oluta, por las afectaciones que genera un trabajador dedicado al bacheo informal, quien ha encontrado en el deterioro y abandono de la infraestructura vial una forma de autoempleo.
Denuncian polvo y afectaciones a la salud
De acuerdo con los habitantes, el tramo afectado prácticamente se ha convertido en terracería desde hace entre dos y tres años, situación que se ha agravado en el último año con la intervención de los llamados “tapabacheros”, quienes colocan tierra roja para rellenar los baches, generando —según denuncian— severas afectaciones por el polvo.
“Nos afecta muchísimo. Hay personas enfermas y tenemos cómo comprobarlo con recetas médicas. Las casas y negocios están cubiertos de polvo, y la gente ya no se acerca a consumir a los negocios”, expresó Daniela, comerciante de comida.
Explicó que el problema se intensifica cuando la tierra se seca y el tránsito vehicular levanta densas nubes que invaden viviendas y establecimientos, impactando directamente en la economía local.
Años sin solución y promesa de obra
Los inconformes señalaron que ya habían solicitado la intervención del gobierno municipal desde administraciones anteriores, sin obtener respuesta. No obstante, recientemente autoridades acudieron al sitio y les informaron que en aproximadamente un mes iniciarán trabajos de rehabilitación de la vialidad.

Además, destacaron la relevancia de esta calle como vía de acceso a zonas comerciales, al estar cerca la plaza La Florida y ser de alto flujo vehicular, por lo que insistieron en la urgencia de una solución definitiva.
Pese a la inconformidad, algunos vecinos reconocieron la atención reciente por parte de la actual administración. “Es la primera vez que nos hacen caso. Antes nadie nos escuchaba. Ahora vemos disposición para resolver”, comentaron.
Director de Obras Públicas confirma intervención
Por su parte, personal del área de Obras Públicas del ayuntamiento de Acayucan confirmó que la problemática será atendida en breve. Guillermo Limones, encargado de esa área informó que en los próximos días iniciarán los trabajos de pavimentación.
“Se va a levantar toda la carpeta dañada y se va a rehabilitar completamente. Son aproximadamente 150 metros los que se van a intervenir”, detalló.
autoempleo ante la falta de trabajo
En contraste, el trabajador que fue exhortado a retirarse, Abel Hernández, defendió su actividad al asegurar que se trata de su única fuente de ingresos.
“Es un modo de empleo para nosotros. No hay casi trabajo. Llevo 14 años dedicándome a esto y de aquí he mantenido a mi familia”, expresó.
Originario del estado de Hidalgo y con cerca de 20 años radicando en la región de Acayucan, el hombre acompañado de su esposa e hijos, reconoció que, ante la presión vecinal y la próxima obra, optó en retirarse del lugar. “No sé qué voy a hacer, pero me iré a otro lado a seguir buscando. A encontrar otro bache”, dijo.

¿Cuánto ganan los “tapabacheros”?
Aunque se trata de una actividad informal, diversos reportes periodísticos y testimonios coinciden en que el bacheo improvisado puede representar una fuente de ingresos significativa. En algunos casos, quienes se dedican a esta práctica llegan a obtener más de mil pesos diarios mediante aportaciones voluntarias de automovilistas.
Este ingreso depende del flujo vehicular, la ubicación y el nivel de deterioro de la vialidad, siendo más rentable en zonas de alto tránsito como en el caso del bulevar Oluta – Acayucan.
La situación ocurrida en Acayucan refleja no solo el deterioro de la infraestructura en zonas de acceso a la llamada Llave del Sureste, sino también un trasfondo social marcado por la falta de empleo y la necesidad de ingresos.