Despiden en Cosoleacaque a Sherlyn, menor que murió ahogada en Coatzacoalcos
Sherlyn era vecina de la calle Porfirio Díaz, donde habitaba en el número 46 en compañía de sus familiares, quienes recibieron el cuerpo de la menor
Cortesía de Omar Vázquez Valencia/Diario del Istmo

Hay tristeza y dolor en la colonia Gustavo Díaz Ordaz tras el repentino fallecimiento de la joven estudiante Sherlyn Briyith Hernández Cervantes, de 14 años, cuyo cuerpo fue tragado por el mar cuando se bañaba junto a otra compañera de clases en playas del puerto de Coatzacoalcos, Veracruz.
La adolescente cursaba el tercer grado, grupo “K”, en la escuela secundaria Martín Alor, institución que este día decidió suspender actividades en el turno vespertino ante el duelo que atraviesa por la pérdida de una de sus alumnas.
Una jovencita simpática y sonriente, así recuerdan a Sherlyn
Sherlyn era vecina de la calle Porfirio Díaz, donde habitaba en el número 46 en compañía de sus familiares, quienes recibieron el cuerpo de la menor. Vecinos la describieron como una niña tranquila, de buen comportamiento, a quien recordaron con cariño, destacando tanto su belleza física como interior.
La estudiante vivía junto a una de sus abuelitas, luego de que su madre falleciera hace algunos años, según relataron conocidos. Era, además, una de las más pequeñas del núcleo familiar, siempre capaz de arrancar sonrisas y contagiar con su buen humor.
Su simpatía era una de las virtudes que la distinguían, o al menos así fue despedida en redes sociales por amigos y conocidos, quienes no daban crédito a la tragedia que hoy enluta a la comunidad entera de Cosoleacaque.

Un día de “pinta” terminó en tragedia en playas de Coatzacoalcos
Hoy, los restos de Sherlyn Briyith reposan en un ataúd que guarda sus sueños, metas, tristezas y alegrías. Permanece inerte, mostrando esa paz que siempre la caracterizó y que la hizo trascender, en medio de una decisión que la llevó a ausentarse de clases para buscar un momento de diversión que terminó en tragedia.
La menor se encontraba en el agua junto a otra compañera cuando ambas comenzaron a ahogarse a la altura de las escolleras. La segunda joven fue rescatada con vida, en medio de gritos de auxilio, gracias a la intervención de otro joven que, con valentía, se convirtió en un héroe anónimo al salvarle la vida.
No ocurrió lo mismo con Sherlyn, quien murió en el intento, luchando hasta el último segundo entre la desesperación, la agonía y la fuerza del mar del Golfo de México, que la convirtió en una víctima más.
Su cuerpo fue localizado horas después frente a la colonia Centro y entregado a las autoridades, quienes realizaron las diligencias correspondientes antes de devolverla a su familia. La joven había salido la tarde del martes, uniformada y con rumbo a su centro de estudios, pero regresó muchas horas después dentro de un ataúd.
Se espera que el cuerpo reciba un homenaje póstumo durante el transcurso del jueves en la secundaria Martín Alor, ubicada en la colonia Gustavo Díaz Ordaz, previo a su sepultura.
Descanse en paz.