El Niño: así habría detectado la NASA la fase de activación de este fenómeno climático
Esto fue lo que descubrieron y científicos consideran que es una señal clave para anticipar la formación de El Niño
Cortesía de Diario del Istmo

La NASA y organismos internacionales de monitoreo climático encendieron las alertas tras detectar una gigantesca masa de agua cálida avanzando a través del océano Pacífico hacia las costas de Sudamérica, un fenómeno que podría marcar el inicio de una nueva fase de activación de El Niño.
De acuerdo con reportes difundidos por medios especializados y datos satelitales analizados por científicos de la agencia espacial estadounidense, el fenómeno fue identificado gracias a mediciones de temperatura y elevación del nivel del mar realizadas por la misión satelital Sentinel-6 Michael Freilich.
La NASA explicó que el satélite detectó una “onda Kelvin”, una enorme acumulación de agua cálida que se desplaza de oeste a este a lo largo del Pacífico ecuatorial. Estas ondas suelen aparecer meses antes del desarrollo formal de un evento El Niño.
Según la agencia espacial, el aumento del nivel del mar es una señal clave porque el agua caliente se expande y ocupa mayor volumen. Por ello, cuando los satélites observan elevaciones inusuales en la superficie oceánica, los científicos interpretan que existe un incremento importante de calor acumulado bajo el océano.
¿Cómo detecta la NASA el fenómeno de El Niño?
La NASA utiliza una combinación de satélites, boyas oceánicas y modelos climáticos para monitorear cambios en el Pacífico tropical. Entre las principales herramientas destacan:
-Satélites que miden temperatura superficial del mar.
-Sensores que detectan cambios en la altura del océano.
-Boyas flotantes y sistemas Argo que registran temperaturas submarinas.
-Modelos meteorológicos globales que analizan patrones atmosféricos.
La agencia explicó que durante condiciones normales, los vientos alisios empujan el agua cálida hacia Asia y Oceanía. Pero cuando esos vientos se debilitan, el calor acumulado comienza a desplazarse hacia América, alterando lluvias, temperaturas y corrientes atmosféricas en distintas regiones del planeta.
Las imágenes satelitales mostraron precisamente ese desplazamiento de calor hacia las costas sudamericanas, especialmente frente a Perú y Ecuador, zonas donde históricamente suelen aparecer las primeras señales de El Niño.
América Latina podría resentir fuertes impactos
Expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y de la NOAA han advertido que existe una alta probabilidad de que El Niño se consolide entre mediados y finales de 2026.
Los impactos podrían variar dependiendo de cada región. En Sudamérica se prevén lluvias intensas e inundaciones en países como Perú, Ecuador y algunas zonas de Brasil, mientras que Centroamérica y partes del Caribe podrían enfrentar sequías y temperaturas extremas.
En México, especialistas señalan que El Niño suele modificar los patrones de lluvia y elevar las temperaturas promedio, además de influir en la actividad ciclónica tanto del Pacífico como del Atlántico.
La NASA también recordó que, aunque El Niño es un fenómeno natural que ocurre cada dos a siete años, actualmente se desarrolla en un planeta más cálido debido al cambio climático, lo que puede intensificar algunos de sus efectos.
¿Qué consecuencias podría traer?
Entre los posibles efectos asociados a un evento fuerte de El Niño destacan:
Incremento de temperaturas globales.
Lluvias torrenciales e inundaciones.
Sequías prolongadas en algunas regiones.
Alteraciones en cultivos y pesquerías.
Mayor frecuencia de olas de calor marinas.
Cambios en temporadas de huracanes y ciclones.
Investigadores también han advertido que los océanos están absorbiendo más del 90 por ciento del exceso de calor generado por el cambio climático, lo que podría potenciar fenómenos extremos asociados a El Niño.
Aunque todavía no existe certeza sobre la intensidad final del fenómeno, científicos coinciden en que el monitoreo satelital y oceánico será fundamental durante los próximos meses para confirmar si el Pacífico entra oficialmente en una nueva fase cálida del ENSO, conocido popularmente como El Niño-Oscilación del Sur.