Identifican auto en que fue secuestrada Roxana Guzmán, así siguen su pista

Identifican auto en que fue secuestrada Roxana Guzmán, así siguen su pista

La Fiscalía de Veracruz rastrea las rutas de escape de los captores, mientras familiares de la comunicadora claman por ayuda a la presidenta Claudia Sheinbaum en Coatzacoalcos

Cortesía de Jorge Esteban Chacón Gómez/Diario del Istmo

El secuestro de la periodista ocurrió durante la madrugada del 2 de junio de 2026, cuando un grupo de hombres fuertemente armados y encapuchados irrumpió con violencia en su domicilio.

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz ha logrado un avance significativo en la investigación sobre el secuestro de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez. Durante la conferencia matutina de este viernes 5 de junio de 2026, la fiscal estatal, Lisbeth Aurelia Jiménez, confirmó que los trabajos de inteligencia y campo permitieron identificar el vehículo en el que la comunicadora fue sustraída por la fuerza el pasado martes en el municipio de Nanchital. Este hallazgo representa la primera pista sólida para rastrear el paradero de la directora del portal digital Pulso Informativo del Sureste.

A través del análisis exhaustivo de cámaras de videovigilancia, tanto públicas como privadas, las autoridades han logrado establecer las posibles rutas de escape que utilizó el comando armado. El rastreo de la unidad automotriz ha llevado a las fuerzas de seguridad a desplegar intensos operativos de búsqueda en los municipios de Nanchital, Moloacán y Cuichapa. En estas acciones participan de manera coordinada elementos de la Secretaría de Marina (SEMAR), la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Policía Ministerial, quienes mantienen un cerco de seguridad estricto en la región sur de la entidad.

Además del seguimiento físico del vehículo, la fiscal detalló que se están analizando minuciosamente las comunicaciones que sostuvo la periodista previo a su privación de la libertad. Esta revisión digital busca encontrar alguna amenaza o contacto anómalo que pudiera estar vinculado directamente con el atentado. Asimismo, se están llevando a cabo entrevistas con familiares, colegas y personas cercanas a su entorno para reconstruir sus últimos días y determinar si su labor periodística fue el detonante principal de este acto violento.

El clamor de una madre ante la presidencia

En medio de la incertidumbre y la angustia que consume a la familia desde hace más de 72 horas, Rubicelia Ramírez, madre de la periodista, logró interceptar a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante su gira de trabajo en Coatzacoalcos. A la salida de la conferencia matutina, la desesperada madre se acercó a la ventanilla del vehículo presidencial y, sosteniendo la mano de la mandataria, lanzó una súplica desgarradora: “Por favor, no se le olvide mi hija”. Este gesto visibilizó la tragedia humana que se esconde detrás de las estadísticas de violencia contra la prensa en el país.

Ante la petición directa, la titular del Ejecutivo federal respondió de manera breve pero firme: “La están buscando”. Aunque estas palabras representan un aliento de esperanza para la familia, los allegados a Roxana Guzmán han expresado que la situación es sumamente estresante, ya que no han recibido ninguna prueba de vida, mensajes o exigencias de rescate por parte de los captores. El único contacto que reportaron fue una confusa llamada telefónica de una persona desconocida que afirmaba saber la ubicación de la comunicadora, pero que colgó abruptamente cuando se le pidieron detalles específicos.

El secuestro de la periodista ocurrió durante la madrugada del 2 de junio de 2026, cuando un grupo de hombres fuertemente armados y encapuchados irrumpió con violencia en su domicilio. Un video que se viralizó rápidamente en redes sociales muestra cómo los agresores utilizaron un mazo para derribar la puerta metálica de la vivienda, mientras en el interior se escuchaban gritos y súplicas que advertían sobre la presencia de un menor de edad. Este nivel de violencia ha generado una profunda indignación y terror entre el gremio de comunicadores de la región.

Un historial marcado por la violencia

La historia de Roxana Guzmán está intrínsecamente marcada por la violencia que azota al estado de Veracruz, considerado uno de los territorios más letales para el ejercicio del periodismo. En el año 2017, la comunicadora tuvo que huir de la entidad por motivos de seguridad luego de que su entonces pareja, el también periodista Carlos Fernández Escalante, fuera asesinado por disparos de arma de fuego a escasos metros de donde ella se encontraba. Tras varios años de desplazamiento forzado, decidió regresar en 2025 para fundar su propio portal de noticias, enfocándose en denuncias ciudadanas, seguridad y la búsqueda de personas desaparecidas.

La comunidad internacional y nacional no ha guardado silencio ante este atentado. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión, como Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y Amnistía Internacional, han condenado enérgicamente el secuestro. Estas entidades han exigido al Estado mexicano que se aplique el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión, garantizando que su labor informativa sea considerada la línea prioritaria de investigación, y han demandado su presentación con vida de manera inmediata.

Por su parte, el gobierno de Veracruz ha reiterado que la localización de la periodista es una prioridad absoluta para la administración. Las autoridades han enfatizado que, más allá de su profesión, la búsqueda de una mujer en un estado gobernado por mujeres debe ser atendida con la máxima diligencia y perspectiva de género. Sin embargo, el gremio periodístico exige resultados concretos y no solo promesas institucionales, dada la impunidad histórica que caracteriza a los crímenes contra la prensa en México.

Latidos del Sur

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