Joven vive un viacrucis; acusa a policías estatales de golpearlo y robarle en Oluta
El hijo de conocida doctora iba a participar en la actividad católica, cuando fue interceptado y “levantado” por policías a bordo de la unidad 4043
Cortesía de Alejandro Ceja/Diario del Istmo

La doctora Olga Bibiano Reyes presentó una queja formal por presunto abuso de autoridad, lesiones y robo. Responsabilizó a elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), presuntamente adscritos a la delegación Acayucan, que viajaban en la patrulla 4043, en Oluta.
De acuerdo con el testimonio, los hechos ocurrieron durante la madrugada de este viernes 3 de abril, alrededor de las 5:20 horas. Su hijo, un adolescente de 17 años, salió de una tienda de conveniencia tras comprar alimentos y se dirigía a la parroquia local para participar en actividades relacionadas con la representación del viacrucis.
Según la denuncia, al transitar por calles cercanas al centro de Oluta, el menor fue interceptado por cuatro elementos de la Policía Estatal, quienes le indicaron que realizarían una revisión. El joven accedió; sin embargo, después notó la presunta sustracción de su teléfono celular. Esto provocó una confrontación verbal al exigir su devolución.
La madre afirma que, tras insistir en recuperar el dispositivo, los uniformados reaccionaron de forma violenta. Esposaron al menor y lo subieron a la patrulla. Dentro de la unidad —según el relato— lo golpearon en repetidas ocasiones en el rostro y la cabeza. Además, denunció que uno de los oficiales intentó incriminarlo al mostrarle una supuesta bolsa con sustancias ilícitas y amenazar con “sembrársela”.
El testimonio indica que la unidad se dirigió hacia la carretera Transístmica y después a un camino rural en Soconusco. En ese lugar, el adolescente volvió a sufrir agresiones físicas. Según la denuncia, lo obligaron a arrodillarse y lo amenazaron de muerte antes de liberarlo y abandonarlo en una zona alejada.
El joven caminó aproximadamente dos kilómetros hasta regresar a Oluta. Su madre informó que presenta afectaciones psicológicas, además de secuelas por los golpes en la cabeza.
La denunciante añadió que el teléfono celular es una herramienta fundamental para el menor. Lo utiliza para tomar clases en línea y ahí resguarda su cuenta de correo electrónico, necesaria para un examen de ingreso a la Heroica Escuela Naval.
Ante estos hechos, exigió una investigación exhaustiva, sanciones contra los responsables, la reparación del daño y la devolución del dispositivo móvil.
También expresó preocupación por la seguridad de su hijo debido a las amenazas recibidas. Señaló que acudió ante la corporación policiaca, donde recibió respuestas inconsistentes sobre la ubicación de la patrulla. Además, percibió actitudes intimidatorias por parte de algunos elementos.
Finalmente, pidió a las autoridades estatales que el caso no quede impune y que se garantice la protección de la ciudadanía, en especial de menores de edad, frente a posibles abusos de autoridad.
Desde hace poco más de dos semanas, la SSP tomó la seguridad de Oluta tras desarmar a la policía municipal.
Una fuente consultada al respecto señaló que el número de patrulla supuestamente no pertenece a esta base.