México amplía estrategia contra Gusano Barrenador, repunta 32% el ganado infectado

La plaga no solo representa un problema para la ganadería, sino también una amenaza sanitaria

Cortesía de Diario Del Istmo

La colaboración ciudadana es clave para impedir que el gusano barrenador se disemine.

Tras detectarse nuevamente presencia del gusano barrenador en territorio mexicano, las autoridades sanitarias han intensificado sus esfuerzos. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) anunció una expansión del Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal (DINESA), con la intención de frenar un brote que, entre agosto y septiembre de 2025, mostró un repunte del 32 % en animales infectados.

Además, la plaga no solo representa un problema para la ganadería, sino también una amenaza sanitaria: en 2025 se confirmaron casos de miasis en humanos provocados por este parásito, lo que eleva la urgencia de medidas contundentes.

Expansión del programa: más alcance, más controles

Con la nueva versión del DINESA, el programa de emergencia ya no se limita al sur del país: se ha extendido a estados del norte, occidente y centro —incluyendo Baja California, Sonora, Sinaloa, Nuevo León, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Guerrero, entre otros— y a cientos de municipios identificados como de “alto riesgo”.

Las reglas para ganaderos y dueños de animales susceptibles —bovinos, bufalinos, ovinos, caprinos, porcinos e incluso equinos— se han endurecido. Entre las nuevas obligaciones están: tramitar un certificado zoosanitario (CZM) para movilizar ganado; presentar constancia de tratamiento contra GBG; notificar heridas o anomalías; y prohibir el traslado de animales enfermos, lesionados o imposibilitados para mantenerse en pie.

Estrategias sanitarias y controles estrictos

Como parte del combate, las autoridades han implementado vigilancia epidemiológica, inspecciones zoosanitarias, restricción en la movilización de animales, y el uso de métodos biológicos: recientemente se liberaron más de 4 mil millones de moscas estériles como barrera contra la reproducción del parásito.

Estas acciones forman parte de la operación sanitaria más amplia en décadas, coordinada entre el gobierno mexicano y agencias internacionales, con el objetivo de evitar la dispersión del gusano hacia regiones libres —especialmente el norte del país— y reducir el impacto sanitario y económico.

El reto para la ganadería y la recuperación del sector

El resurgimiento del gusano barrenador ha afectado gravemente al sector ganadero: la restricción de movilización y exportación de animales ha generado pérdidas millonarias, y la incertidumbre sobre la estabilidad sanitaria mantiene en vilo a productores.

La ampliación de DINESA y las nuevas regulaciones buscan no solo contener la plaga, sino restablecer las condiciones sanitarias necesarias para reactivar exportaciones nacionales.

Una advertencia a tiempo… pero con urgencia

Las autoridades han hecho un llamado a ganaderos, transportistas y a la población en general a cumplir con las nuevas normativas sanitarias, denunciar cualquier anomalía y evitar el traslado de animales sin certificación. La colaboración ciudadana es clave para impedir que el gusano barrenador se disemine.

El reto es enorme, pero hasta ahora —con controles, inspecciones y métodos biológicos— México mantiene las condiciones para avanzar de la contención hacia la erradicación del GBG.

Latidos del Sur

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