Pemex reporta importante logro en gestión de residuos peligrosos durante el 2025
La disminución en el volumen de residuos peligrosos forma parte de las políticas y lineamientos ambientales aplicados en todas las instalaciones
Cortesía de Alejandra Velázquez Guzmán/Diario del Istmo

Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció un avance significativo en su gestión ambiental al lograr una reducción del 10 % en su inventario de residuos peligrosos al cierre de 2025, comparado con los niveles registrados en 2024, lo que la empresa estatal atribuye al fortalecimiento de sus controles operativos y un manejo integral más robusto.
La disminución en el volumen de residuos peligrosos —que incluyen lodos aceitosos, catalizadores gastados, envases contaminados y diversas sustancias químicas generadas por actividades industriales, administrativas y logísticas— forma parte de las políticas y lineamientos ambientales aplicados en todas las instalaciones de la petrolera. Estos procesos se ajustan a lo estipulado en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y a las normas de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
Según la propia empresa, la gestión de residuos abarca “desde la identificación y segregación, hasta su almacenamiento temporal, transporte, tratamiento, valorización y disposición final”, con procesos diseñados para minimizar los impactos ambientales.
Estrategias que impulsaron la reducción
La petrolera explicó que en los últimos años ha intensificado el control operativo y la trazabilidad de sus residuos mediante la implementación de sistemas de información ambiental, auditorías internas y la contratación de empresas autorizadas para el manejo especializado de los materiales peligrosos. Estas acciones han permitido reducir significativamente los riesgos de contaminación del suelo y de cuerpos de agua, a la vez que elevar el desempeño ecológico de la empresa.
De acuerdo con especialistas en gestión ambiental, una reducción del inventario de residuos peligrosos de esta magnitud representa no solo un avance operativo, sino también un compromiso con las prácticas de prevención y control de la contaminación industrial. La prioridad es limitar los impactos negativos derivados de la generación de residuos, así como promover la valorización de materiales y energía cuando es posible.
Valorización y eficiencia: beneficios ambientales y operativos
Además de disminuir el volumen de residuos peligrosos, Pemex destacó que ha impulsado prácticas de valorización, que permiten recuperar materiales y energía útiles, lo cual contribuye a disminuir el consumo de materias primas vírgenes y a reducir tanto costos operativos como la huella ambiental asociada a su cadena productiva.
“Este tipo de acciones no solo mejora nuestro desempeño ambiental, sino que también favorece una mayor eficiencia en el uso de recursos, al tiempo que se fortalece el cumplimiento de las obligaciones regulatorias ambientales”, afirmó la empresa en un comunicado reciente.
Este enfoque está alineado con estrategias más amplias del sector energético para integrar criterios de sostenibilidad y responsabilidad ambiental dentro de sus procesos productivos, incluso frente a retos laborales y operativos que la industria enfrenta en México.
La reducción del inventario de residuos peligrosos se da en el contexto de esfuerzos mayores por parte de Pemex para cumplir con la normativa ambiental vigente y responder a las exigencias de organismos reguladores nacionales. La ASEA y otras autoridades han reforzado la supervisión de instalaciones petroquímicas y de refinación, favoreciendo prácticas que mitiguen impactos negativos sobre el entorno.
Aunque desafíos persisten en el sector energético, este logro coloca a Pemex en una posición más favorable en términos de gestión integral de residuos, mostrando avances concretos en áreas donde tradicionalmente se han señalado brechas en el cumplimiento ambiental.
Retos y perspectivas futuras
A pesar de este progreso, analistas consideran que la industria petrolera mexicana enfrenta aún retos importantes en términos de sostenibilidad ambiental y eficiencia operativa. La reducción de residuos peligrosos es solo uno de los componentes de una estrategia más amplia que incluye acciones como la mejora de procesos de producción, mayor eficiencia energética y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
En este sentido, la persistencia en la modernización de sistemas de tratamiento de residuos y su valorización, así como el fortalecimiento de mecanismos de monitoreo ambiental independiente, serán factores clave para consolidar los avances alcanzados durante 2025 y ampliar los resultados en años venideros.