Trump da por finalizada la guerra con Irán en medio de críticas legales
El conflicto, iniciado a finales de febrero tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, ha tenido consecuencias
Cortesía de Alejandra Velázquez Guzmán/Diario del Istmo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que las hostilidades con Irán han concluido, en un movimiento que le permite evitar solicitar autorización del Congreso para continuar con acciones militares en la región.
La declaración fue enviada mediante una carta a líderes legislativos justo al cumplirse el plazo de 60 días que establece la Ley de Poderes de Guerra de 1973, normativa que obliga al Ejecutivo a obtener aval del Congreso para mantener operaciones armadas prolongadas.
El mandatario argumentó que, tras el alto el fuego alcanzado el pasado 7 de abril, no se han registrado enfrentamientos directos entre fuerzas estadounidenses e iraníes, por lo que considera que el conflicto ha finalizado en términos prácticos.
Sin embargo, la decisión ha generado una fuerte controversia política y legal en Washington. Legisladores demócratas y algunos republicanos cuestionaron la interpretación de la Casa Blanca, al señalar que la presencia militar estadounidense en la región continúa, así como medidas como el bloqueo naval a exportaciones iraníes.
Críticos sostienen que un alto el fuego no invalida las obligaciones legales del presidente, y advierten que el Congreso mantiene la facultad constitucional de autorizar o frenar acciones militares. Incluso, algunos senadores han impulsado iniciativas para obligar a la administración a someter el conflicto a votación.
El conflicto, iniciado a finales de febrero tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, ha tenido consecuencias económicas y políticas, además de elevar tensiones en Medio Oriente.
Aunque Trump sostiene que la guerra ha terminado, también ha dejado abierta la posibilidad de retomar acciones militares si las negociaciones con Irán fracasan, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la relación bilateral y la estabilidad regional.