Vida Silvestre en riesgo: el llamado de Coatzacoalcos ante el tráfico ilegal y el cambio climático

Vida Silvestre en riesgo: el llamado de Coatzacoalcos ante el tráfico ilegal y el cambio climático

En el  Día Mundial de la Vida Silvestre, Lencho el cotorro que inspiró 25 años de conciencia ambiental

Michelle Villegas/Latidos del sur

En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, conmemorado cada 3 de marzo, especialistas, ciudadanos y promotores ambientales reiteraron la importancia de proteger a las especies animales que forman parte del equilibrio natural del planeta.

Durante esta fecha muchas especies enfrentan riesgos derivados principalmente de las actividades humanas, como el tráfico ilegal de fauna, la contaminación,  destrucción de ecosistemas y el cambio climático.

A través de testimonios , habitantes de Coatzacoalcos compartieron experiencias que reflejaron tanto la responsabilidad ciudadana como los esfuerzos institucionales para preservar la biodiversidad.

La historia de Lencho y el compromiso con la conservación

Uno de los testimonios más representativos fue el de Yadari Mayorga Méndez, quien durante 25 años convivió con Lencho, un cotorro de cabeza amarilla, especie mexicana catalogada en riesgo debido al tráfico ilegal y la pérdida de su hábitat natural.

Para Yadari, la presencia del ave en su vida no representó simplemente la compañía de una mascota, sino una responsabilidad constante con la naturaleza.

“Lencho no fue solo mi mascota, fue un representante vivo de la riqueza natural de México”, explicó.

El ave llegó a su familia cuando Yadari aún era una niña, luego de que una persona que ya no podía cuidarlo decidiera entregarlo. Con el paso de los años, la familia comprendió la importancia de regularizar su situación conforme a la legislación ambiental vigente.

El cotorro de cabeza amarilla se había convertido en una de las especies más afectadas por el tráfico ilegal de fauna, una práctica que provocó la disminución de sus poblaciones en estado silvestre. Este conocimiento llevó a Yadari a asumir su cuidado con mayor conciencia.

“No fue un adorno ni algo exótico; fue una especie vulnerable”, señaló.

Manifesto que mantener un ave silvestre en casa implicó una gran responsabilidad, ya que estos animales pueden vivir varias décadas y requieren cuidados especializados.

Entre las principales necesidades mencionó la atención veterinaria constante, una alimentación adecuada, estimulación mental diaria y convivencia permanente, ya que se trata de animales altamente inteligentes y sociales.

“Dependieron completamente de nosotros”, comentó.

Respecto a la conservación, Yadari fue enfática al señalar que la compra de aves silvestres alimenta el mercado ilegal y pone en riesgo la supervivencia de numerosas especies.

En su caso, explicó que Lencho llevaba décadas viviendo en cautiverio, por lo que liberarlo habría significado poner en peligro su vida.

“Un ave que vivió tantos años en casa difícilmente podría sobrevivir en libertad”,sostuvo . Por ello, su compromiso consistió en garantizarle bienestar durante toda su vida.

Asimismo, consideró que la educación ambiental es clave para evitar que más personas participen en el tráfico de animales.

“Las campañas informativas y la sensibilización desde la infancia generan cambios importantes en la forma en que la sociedad se relaciona con la naturaleza”, señaló.

Educación y conservación desde el Zoológico de Villa Allende

En el mismo contexto conmemorativo, Laura., guía de excursiones del Zoológico de Villa Allende, ubicado en el Parque Bicentenario de Coatzacoalcos, compartió los principales retos que enfrenta la conservación de especies en México.

Durante la entrevista precisó que uno de los problemas más graves es el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas. “Las actividades humanas que se llevan a cabo dejan a muchas especies en riesgo”, señaló.

Entre las amenazas más comunes mencionó la contaminación ambiental, la pesca indiscriminada, la caza ilegal y la destrucción de hábitats naturales. Estas problemáticas han provocado que numerosas especies mexicanas entren en categorías de riesgo, alterando el equilibrio ecológico.

Respecto al papel de los zoológicos modernos, Laura explicó que su función es mucho más amplia que la simple exhibición de animales. “No solamente se trata de mostrar especies; también se trabaja en conservación, investigación y educación ambiental”, afirmó.

Indicó que estos espacios desarrollan programas especializados de rescate, reproducción y rehabilitación de fauna silvestre, con la participación de médicos veterinarios, biólogos y especialistas.

Otro de los problemas abordados fue el tráfico ilegal de animales, una actividad que continúa afectando gravemente a numerosas especies. “Es un problema serio que impacta a muchos animales”,opreso. La participación ciudadana resulta fundamental para combatir esta práctica, evitando la compra de animales, protegiendo los ecosistemas y denunciando cualquier caso de comercio ilegal.

Laura también abordó algunos de los mitos más comunes sobre los zoológicos. “El bienestar animal es una prioridad”, aseguró. Además, destacó que el cambio climático provoca modificaciones en los ecosistemas y en el comportamiento de diversas especies, lo que representa nuevos desafíos para los programas de conservación.

“Es importante invitar a los niños a realizar acciones positivas para el medio ambiente, para que aprendan junto a sus familias a proteger la naturaleza”, expresó.

Veterinario : la ciencia al servicio de la vida silvestre

En una tercera perspectiva, José Luis, veterinario de la Clínica Niss su experiencia con animales rescatados del tráfico ilegal y especies silvestres en Coatzacoalcos.

“El papel del veterinario es esencial para conservar la fauna: evaluamos su salud, tratamos enfermedades, rehabilitamos y, cuando es posible, ayudamos a su reintroducción a la naturaleza”, señaló.

José Luis explicó que los animales rescatados suelen presentar desnutrición, parasitosis, heridas y estrés. Las aves fuera de su hábitat pueden perder capacidades de vuelo y comportamientos de supervivencia. Además, alertó sobre los riesgos para la salud humana al tener animales silvestres como mascotas, incluyendo salmonelosis, parásitos intestinales y psitacosis.

“Es fundamental evitar la compra de fauna silvestre ilegal, ya que esto fomenta el tráfico, pone en riesgo a las especies y la salud de las personas”, enfatizó.

El veterinario destacó que la rehabilitación de un animal silvestre implica atención médica, recuperación nutricional y psicológica, así como entrenamiento para sobrevivir en la naturaleza, todo bajo supervisión profesional. Subrayó la importancia de la regulación y supervisión sanitaria en zoológicos y centros de conservación para garantizar el bienestar animal y la efectividad de los programas.

Sobre el cambio climático, José Luis advirtió que altera los ecosistemas, reduce fuentes de alimento y aumenta enfermedades, por lo que es urgente fortalecer leyes de protección, educación ambiental y programas de rehabilitación y conservación de especies.

“Solo con acciones integrales podremos garantizar la supervivencia de nuestras especies y preservar nuestro patrimonio natural”, concluyó.

Las historias compartidas en Coatzacoalcos demostraron que la protección de los animales no depende únicamente de instituciones o especialistas, sino también de la conciencia y acciones de cada ciudadano. La conservación de la biodiversidad requiere educación, respeto a los ecosistemas y participación activa, recordando que proteger la vida silvestre también significa resguardar el equilibrio del planeta y el futuro de las próximas generaciones.

Latidos del Sur

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