Fallece “Irmita”, histórica trabajadora del Ayuntamiento de Minatitlán
La dama, llamada con cariño “Irmita”, era conocida por recorrer casi a diario las calles del Centro de la ciudad, siempre acompañada de un paraguas negro, vestido y zapatos bajos
Cortesía de Omar Vázquez Valencia/Diario del Istmo

Irma Fierro Martínez, una mujer ícono en el municipio de Minatitlán, conocida por su baja estatura y sus muchos años de servicio como empleada de confianza en el Ayuntamiento, falleció este sábado en un hospital del puerto de Coatzacoalcos.
La dama, llamada con cariño “Irmita”, era conocida por recorrer casi a diario las calles del Centro de la ciudad, siempre acompañada de un paraguas negro, vestido y zapatos bajos.
Es recordada como una mujer de carácter fuerte, pero a la vez solidaria y amorosa con quienes lograban conocerla a profundidad y sin prejuicios.
Durante varias décadas, Irmita se desempeñó como empleada de confianza en distintas administraciones municipales. Sin embargo, fue despedida durante el periodo de la exalcaldesa Carmen Medel Palma, situación que generó el rechazo de gran parte de la ciudadanía.
A pesar de sus 86 años, continuaba recorriendo las calles por cuenta propia, aun con sus discapacidades físicas, ganándose así el respeto y la admiración de propios y extraños.
Fue el pasado 7 de enero de 2026 cuando la desgracia tocó a su puerta: presuntamente, al intentar abordar un autobús en la esquina de Juárez y Eulalio Vela, cayó al pavimento en la colonia Centro. En aquella ocasión, fue trasladada a un hospital privado a través de la aseguradora de la línea involucrada, siendo dada de alta posteriormente para continuar con su recuperación en casa.
Este fin de semana se dio a conocer su fallecimiento, sin que se hayan detallado las causas de su complicación física. Únicamente se confirmó su deceso y su velación en una funeraria de la colonia Infonavit Paquital.
La noticia ha consternado a Minatitlán, dada su alta popularidad entre diferentes generaciones que hoy la recuerdan con cariño.
Descanse en paz, la querida Irmita.